Fingí actuar realmente, decía pensar en alguien más cuando lo miraba a los ojos pero la única verdad es que no había nadie, solo él y su mirada fija, fría pero cautivadora, temía sonrojarme al verlo y entonces la farsa se fuera al suelo, pero lo hice bien, al menos ese día nadie sospecho nada, terminamos de ensayar así que ya era hora de marcharnos la noche no tardaba en tocar la puerta de las nubes, llegamos a la parada del camión estábamos los tres, Jenny, él & yo. Intentaba cruzar palabras con él, saber más sobre esa historia que moría por conocer, la historia de sus ojos que no podía descifrar y el intento fue vano, hice un par de preguntas todas ellas rechazadas
-¿Cuando cumples años?
¿Para que quieres saber? De todos modos no nos volveremos a ver al salir de la escuela.
-Porque quiero saber y no me daré por vencida...
De igual forma no te diré.
Esas palabras se impregnaron en mi memoria, me lo repetía a cada instante después de esa noche, tal vez temía encariñarme con él sabiendo que después de terminar su curso jamás lo volvería a ver, pero mi insistencia mental no logró su acometido, buscaba la forma de acercarme a él, pasar tiempo juntos, platicar, conocerlo, reír, estar en silencio sin sentir la incomodidad de la presencia y lo logré día a día, poco o mucho él se quedaba junto a mi, el tiempo siguió su rumbo, el cariño no cedió muy al contrario se engrandeció y él lo había notado, desde aquel día que encontró una nota mía tirada en la basura después de un arranque de coraje al escucharlo decir que yo no era nada para él y que nunca iba a sentir nada por mi, en ella delataba mis verdaderos sentimientos, confesaba mi amor por él, también narraba que no era algo que yo hubiera planeado simplemente se dio, ni él ni mucho menos yo esperaba todo esto. Después de esa nota las cosas cambiaron, me intimidaba verlo a los ojos, no podía sentirlo cerca porque la piel se estremecía, pero él había dejado muy en claro todo "No pasara nada entre nosotros, porque yo no siento nada..." realmente no le creía sus ojos eran mis confidentes y ellos sabían que su boca mentía.
Llego el ultimo día, por fin terminaría ese juego de miradas que me había enamorado, no había nada más que decir solamente pronunciar las ultimas palabras y dejar marchar aquel individuo que en su peculiaridad me había enseñado otra clase de amor, aprendí tanto en ese tiempo, era quizás él primer hombre que en su presencia había hecho tanto por mi que ni él mismo sabía lo que había causado.
Ahí estaba él, parado donde siempre con su morral puesto apunto de marcharse, así que me arme de valor y lo dije
-Abrázame!
Es peligroso, demasiado acercamiento.
-Abrázame dije! será tal vez la ultima vez que nos veamos.
Dejo su carga en el banco y se acerco, lo voltee a ver y sin pensarlo dos veces más me arroje a sus brazos, me habían dicho que no sabía abrazar pero no pensé que lo hiciera tan mal, así que yo hice todo lo que pude para que el abrazo durara lo suficiente para nunca olvidarle, lo abrace tal vez sin fuerza pero suficiente cariño, tenerlo tan cerca unos instantes sabiendo que después debería dejarle ir. Nos volvimos a separar pero nuevamente solo fue físico esta vez me encontraba segura de que nunca lo iba a olvidar.
lunes, noviembre 12
jueves, noviembre 1
Contando esperaba olvidar
Disculpen mi desaparición realmente han pasado cosas en mi vida que me han llenado de motivos para escribir, para contarles a ustedes mis únicos confidentes todo lo que pasa por mi mente, he sufrido perdidas, desilusiones, enamoramiento e intento de des-enamoramiento todo esto me ha regresado aquí, a este lugar donde siempre tengo tanto que contar, he decidido escribir algo donde pueda desahogar todo esto que llevo dentro desde el primer día que mi vida se volvió trágica e interesante, emocionante e inolvidable, realmente es impresionante como la llegada de alguien inesperado puede llenar de magia una vida marcando su recorrido para siempre.
Hoy puede ser un buen día, de esos que sientes que las nubes te contagian de su luctuoso tono grisáceo, las notas musicales te animan a proyectar la emotividad de tu inconsciente y a la vez consciente corazón, el olor del lugar donde te encuentras te recuerda aquella vieja presencia y las imágenes intermitentes que aparecen en cada parpadear de aquellas cuevas donde hoy quedan esos luceros apagados que recuerdan su mirar.
Haciendo el recuento de los años hace bastante que no sentía ese doloroso crujir de sentimientos, emociones y muchas otras sensaciones que me hacían sonreír, hace algo ya que no sentía ese sofocante estrujó que ataca mi órgano vital, ese nudo en la garganta que no te deja hablar haciendo que cada palabra se convierta en un susurro al viento, puedo asegurar que ningún evento desafortunado anterior tiene comparación con el dolor de tu adiós.
Recordando los hechos ciertamente fue algo inesperado, en lo mínimo planeado... Un día al abrir la puerta del salón de clases se encontraba ahí sentado en la butaca que denominaba "suya" por el tamaño de ésta ya que era en la única que podía acomodarse a placer, hace días que no iba a la escuela, empezaba a darme pereza despertarme tan temprano pero ese día las cosas cambiaron. Él era alto lo suficiente para que mi cabeza quedara a la altura de su pecho y así poder escuchar su corazón al abrazarme a él, delgado casi rompible, ojos obscuros y penetrantes, sonrisa casi invisible pero mágica al descubrirse, cabello no tan largo pero siempre despeinado, usualmente llevaba puestos pantalones que parecían haber sido victimas de algún descuidado tropezón, realmente no era la persona más atractiva del grupo pero tenía alguna peculiaridad que atraía mi atención, y que decir de mi joven de estatura un poco más elevada que del promedio, de cuerpo ancho por no llamarlo de otro modo, ojos medianos pero cautivadores, sonrisa llamativa no exageradamente grande si no lo bastante para ser contagiosa, con atributos bastantes llamativos o "personalidad" como lo decía él, en decir verdad no era la adolescente más hechizante pero he de aclarar que a pesar de eso solía llamar la atención.
Había llegado tarde ese día así que me senté inmediatamente para acoplarme a el discurso que estaba dando el profesor, no duro ni 10 minutos su platica cuando ya nos estaba poniendo hacer equipos para un trabajo sobre el tema, no suelo acoplarme mucho en ese tipo de cosas así que planeaba hacerlo sola hasta que menciono que era obligatorio estar en uno para el ejercicio que debíamos llevar a cabo y bueno tuve que resignarme a la idea sin pensar en lo que me esperaba a causa de esa tonta tarea.
Escuche una voz que veía de la parte de atrás del aula era Sally...
-Abril.. ABRIIIL!!!
Y luego la voz de él, fue extraño nunca me había llamado por mi nombre, al voltear me encontré con su rostro y con el de ella, la pregunta era obvia, me llamaban a ser parte de su equipo y no teniendo otra opción tuve que aceptar su propuesta. Al poco rato ya estábamos reunidos preparando el tema, repartiendo responsabilidades y personajes (se me olvido mencionarles que el proyecto sería una pequeña representación teatral) y adecuándonos a los papeles que mejor nos identificaban.
Hasta ese momento no sentía esa conexión que existe el día de hoy...
Después de varios días de clases decidimos reunirnos el sábado por la mañana en un parque cerca de la casa de Sally para ensañar un poco antes de la exposición que tendría que ser el lunes por la mala suerte de Jenny al sacar la ficha con la cual se repartían las fechas de presentación.
Llego el sábado probablemente el primero de muchos que no olvidaría después, nos encontramos en el parque Sally, Jenny, Isaac, Luis y obviamente yo, pasamos alrededor de una hora tratando de empezar a ensayar pero el intento fue fallido así que decidimos pedir auxilio a alguien que supiera más del tema con lo que nos dirigimos a casa de Sally y fue ahí donde al fin logramos ensayar, escribimos un pequeño libreto con varias escenas y una serie de diálogos, adecuamos música y tiempos, pero lo que realmente marco el día fue esa escena donde por primera vez mire más allá de sus ojos, mi corazón se acelero, mi respiración se agito, tenerlo tan cerca a casi nada de tocar sus labios me puso nerviosa, sentir sus manos con esas suaves caricias que aunque fingidas eran cálidas, llenas de energía, un grito interrumpió el momento nos separamos pero solo fue físicamente porque desde ese momento lo he llevado muy dentro...
[Continuara...*]
Hoy puede ser un buen día, de esos que sientes que las nubes te contagian de su luctuoso tono grisáceo, las notas musicales te animan a proyectar la emotividad de tu inconsciente y a la vez consciente corazón, el olor del lugar donde te encuentras te recuerda aquella vieja presencia y las imágenes intermitentes que aparecen en cada parpadear de aquellas cuevas donde hoy quedan esos luceros apagados que recuerdan su mirar.
Haciendo el recuento de los años hace bastante que no sentía ese doloroso crujir de sentimientos, emociones y muchas otras sensaciones que me hacían sonreír, hace algo ya que no sentía ese sofocante estrujó que ataca mi órgano vital, ese nudo en la garganta que no te deja hablar haciendo que cada palabra se convierta en un susurro al viento, puedo asegurar que ningún evento desafortunado anterior tiene comparación con el dolor de tu adiós.
Recordando los hechos ciertamente fue algo inesperado, en lo mínimo planeado... Un día al abrir la puerta del salón de clases se encontraba ahí sentado en la butaca que denominaba "suya" por el tamaño de ésta ya que era en la única que podía acomodarse a placer, hace días que no iba a la escuela, empezaba a darme pereza despertarme tan temprano pero ese día las cosas cambiaron. Él era alto lo suficiente para que mi cabeza quedara a la altura de su pecho y así poder escuchar su corazón al abrazarme a él, delgado casi rompible, ojos obscuros y penetrantes, sonrisa casi invisible pero mágica al descubrirse, cabello no tan largo pero siempre despeinado, usualmente llevaba puestos pantalones que parecían haber sido victimas de algún descuidado tropezón, realmente no era la persona más atractiva del grupo pero tenía alguna peculiaridad que atraía mi atención, y que decir de mi joven de estatura un poco más elevada que del promedio, de cuerpo ancho por no llamarlo de otro modo, ojos medianos pero cautivadores, sonrisa llamativa no exageradamente grande si no lo bastante para ser contagiosa, con atributos bastantes llamativos o "personalidad" como lo decía él, en decir verdad no era la adolescente más hechizante pero he de aclarar que a pesar de eso solía llamar la atención.
Había llegado tarde ese día así que me senté inmediatamente para acoplarme a el discurso que estaba dando el profesor, no duro ni 10 minutos su platica cuando ya nos estaba poniendo hacer equipos para un trabajo sobre el tema, no suelo acoplarme mucho en ese tipo de cosas así que planeaba hacerlo sola hasta que menciono que era obligatorio estar en uno para el ejercicio que debíamos llevar a cabo y bueno tuve que resignarme a la idea sin pensar en lo que me esperaba a causa de esa tonta tarea.
Escuche una voz que veía de la parte de atrás del aula era Sally...
-Abril.. ABRIIIL!!!
Y luego la voz de él, fue extraño nunca me había llamado por mi nombre, al voltear me encontré con su rostro y con el de ella, la pregunta era obvia, me llamaban a ser parte de su equipo y no teniendo otra opción tuve que aceptar su propuesta. Al poco rato ya estábamos reunidos preparando el tema, repartiendo responsabilidades y personajes (se me olvido mencionarles que el proyecto sería una pequeña representación teatral) y adecuándonos a los papeles que mejor nos identificaban.
Hasta ese momento no sentía esa conexión que existe el día de hoy...
Después de varios días de clases decidimos reunirnos el sábado por la mañana en un parque cerca de la casa de Sally para ensañar un poco antes de la exposición que tendría que ser el lunes por la mala suerte de Jenny al sacar la ficha con la cual se repartían las fechas de presentación.
Llego el sábado probablemente el primero de muchos que no olvidaría después, nos encontramos en el parque Sally, Jenny, Isaac, Luis y obviamente yo, pasamos alrededor de una hora tratando de empezar a ensayar pero el intento fue fallido así que decidimos pedir auxilio a alguien que supiera más del tema con lo que nos dirigimos a casa de Sally y fue ahí donde al fin logramos ensayar, escribimos un pequeño libreto con varias escenas y una serie de diálogos, adecuamos música y tiempos, pero lo que realmente marco el día fue esa escena donde por primera vez mire más allá de sus ojos, mi corazón se acelero, mi respiración se agito, tenerlo tan cerca a casi nada de tocar sus labios me puso nerviosa, sentir sus manos con esas suaves caricias que aunque fingidas eran cálidas, llenas de energía, un grito interrumpió el momento nos separamos pero solo fue físicamente porque desde ese momento lo he llevado muy dentro...
[Continuara...*]
martes, octubre 2
El océano te encontró.
Es entonces cuando no sabes donde ir, ni que hacer mucho menos como hacerlo...
Cuando no son claros los sentimientos, ni las ideas, cuando todo resulta confuso y la idea de seguir se vuelve aterradora.
Hace varios años que las cosas no van bien, es como estar nadando en medio de la nada y cuando apenas todo se tranquiliza no pasa mucho para que el oleaje trate de ahogarme de nuevo, aprendí a nadar contra ese mal tiempo sin perder la esperanza de algún día después de tanto tiempo llegar a el pedazo de tierra firme donde lo encuentre a él, tan ansioso de verme como yo de tenerle, frágil pero fuerte, esperando ser rescatado de una fría soledad con la que ha compartido su vida.
Y así tal vez lo dos aceptar que la marea siempre te recompensa el esfuerzo de haber luchado contra ella.
Cuando no son claros los sentimientos, ni las ideas, cuando todo resulta confuso y la idea de seguir se vuelve aterradora.
Hace varios años que las cosas no van bien, es como estar nadando en medio de la nada y cuando apenas todo se tranquiliza no pasa mucho para que el oleaje trate de ahogarme de nuevo, aprendí a nadar contra ese mal tiempo sin perder la esperanza de algún día después de tanto tiempo llegar a el pedazo de tierra firme donde lo encuentre a él, tan ansioso de verme como yo de tenerle, frágil pero fuerte, esperando ser rescatado de una fría soledad con la que ha compartido su vida.
Y así tal vez lo dos aceptar que la marea siempre te recompensa el esfuerzo de haber luchado contra ella.
jueves, septiembre 27
Dejare...
Dejare de escribir de ti, de tu sonrisa, de tu mirada, de tus palabras.
Dejare de pensar en ti, en tus caricias, en los momentos que compartimos.
Dejare de leer tus mensajes, tus jeroglíficos impresos en papel, que dicen nada y todo a la vez.
Dejare de escuchar tu voz en aquella grabación. tu música que con tanto recelo guardabas para ti.
Dejare de mencionar tu nombre en cada charla con nuestros conocidos.
Dejare de sonreír al recordarte, al pasar por donde estuvimos, al mirar a la silla donde te quedaste.
Dejare de hacer esto una y otra vez hasta que aprenda a hacerlo bien, hasta que el olvido se impregne en mi piel, hasta que no lata mi corazón al verte llegar, hasta que no mire la luna sin pensar en donde estarás.
Dejare de pensar en ti, en tus caricias, en los momentos que compartimos.
Dejare de leer tus mensajes, tus jeroglíficos impresos en papel, que dicen nada y todo a la vez.
Dejare de escuchar tu voz en aquella grabación. tu música que con tanto recelo guardabas para ti.
Dejare de mencionar tu nombre en cada charla con nuestros conocidos.
Dejare de sonreír al recordarte, al pasar por donde estuvimos, al mirar a la silla donde te quedaste.
Dejare de hacer esto una y otra vez hasta que aprenda a hacerlo bien, hasta que el olvido se impregne en mi piel, hasta que no lata mi corazón al verte llegar, hasta que no mire la luna sin pensar en donde estarás.
domingo, septiembre 9
Primer día
Mañana termina la rutina.
Ese pensamiento recorría su mente de un lado a otro contoneándose por ahí con su tan doloroso andar, el hecho de no volverlo a ver la pone sensible a todo, el voltear a la calle y no encontrarlo ahí parado con su peculiar mirada fija en ella, el ya no tener esas platicas infinitas, esas peleas tontas, esas miradas nerviosas, esas horas de risas y alegrías, todas esas cosas que la verdad la hacían muy feliz.
No estaba segura de si era un adiós o un hasta pronto, el último día que estuvieron juntos sus ojos le susurraban suavemente un "no te quiero perder" pero su boca decía "es mejor estar lejos". A veces solía confundir su mente con el juego de palabras que tanto le gustaba practicar, es difícil entender un alma que tiene miedo a entregarse incondicionalmente al amor pero que sabe que le encantaría probar el sabor de esa dulce tentación.
Ahora ella se encuentra dormida soñando que algún día su presencia no es fantasía.
Ese pensamiento recorría su mente de un lado a otro contoneándose por ahí con su tan doloroso andar, el hecho de no volverlo a ver la pone sensible a todo, el voltear a la calle y no encontrarlo ahí parado con su peculiar mirada fija en ella, el ya no tener esas platicas infinitas, esas peleas tontas, esas miradas nerviosas, esas horas de risas y alegrías, todas esas cosas que la verdad la hacían muy feliz.
No estaba segura de si era un adiós o un hasta pronto, el último día que estuvieron juntos sus ojos le susurraban suavemente un "no te quiero perder" pero su boca decía "es mejor estar lejos". A veces solía confundir su mente con el juego de palabras que tanto le gustaba practicar, es difícil entender un alma que tiene miedo a entregarse incondicionalmente al amor pero que sabe que le encantaría probar el sabor de esa dulce tentación.
Ahora ella se encuentra dormida soñando que algún día su presencia no es fantasía.
domingo, agosto 26
Keep Calm
Tú hablas de ciencia, tecnología, misticismo, culturas, historia, pasado...
Yo hablo de amor, sentimientos, relaciones, acciones, historias, fantasías, futuro...
Pero el tiempo nos tiene atados, consientes de una misma realidad, algo que se nos va, el presente...
Ambos estamos viviendo una realidad distinta, mi temor de que te vayas y tu temor de enamorarte...
Absurda es la verdad cuando mentimos al hablar, tú dices no y yo lo sostengo.
¿Porqué el orgullo nos hace engañarnos?
O será acaso que tus palabras son verdad? Tal vez tengas razón y no deba enamorarme, tal vez seas sincero y no desees amarme.
Confundes mi mente, estúpido eres al saber tanto de psicología la usas a tu antojo y conveniencia, que debo creer cuando tu boca dice "NO" y tus actos dicen "Puede ser..."
No entiendo muchas cosas de esta vida y a veces es mejor no entenderlas, pero me gustaría entender tan solo una, entender que esperas de mi...
Me voy? Me quedo?, Por que las cosas son tan difíciles cuando de sentimientos se trata...
Podría jurar que la vida es complicada por culpa de ellos, todo se maneja bajo sus efectos: Amor, dolor, ira, rabia, envidia, celos, felicidad, caridad, egoísmo, frialdad, despotismo, hipocresía, falsedad, todos y cada uno de ellos son los verdaderos responsables de nuestros actos y claro nuestro mínimo poder de dominio sobre ellos y nuestra conciencia, al fin y al cabo todo se mueve en torno a lo mismo, el miedo de no saber que hacer...Y así me encuentro yo en un cuarto a obscuras, sin saber que puerta debo abrir, sin saber si retroceder o seguir, ¿A que le hago caso a tu voz o tus actos?...
viernes, junio 29
La ventana al mundo fantastico.
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