El cielo teñido de gris me dice que esta conmigo, que siente lo que llevo dentro, que comparte mi dolor, hoy es el último día del año y no es eso lo que me pone nostálgica, si no lo que paso hace dos noches.
Amaneció y no podía seguir durmiendo, no mientras él se encontrara a un lado de mi, me acerque a su cuerpo, lo abrace, respondió el abrazo y nos quedamos así varios minutos, no hubo un buenos días seguido de un tierno beso matutino pero aún así lo tenía a él, eso me bastaba, por lo menos hasta ese momento. Cambiamos de pose como mil veces, recuerdo sus manos en mi cara, en mis labios, en mi cabello, sentir su pecho en mi espalda, mi cabeza en sus piernas, mis manos rodeándolo esperando mantenerlo conmigo por mucho tiempo pero no era posible, mientras cambiábamos de lugar también lo hacíamos de tema intentando no hablar sobre lo que había ocurrido que realmente no había sido nada y tal vez eso era lo que me atormentaba, pero como los brazos regresan a su cuerpo así regresaba el mismo sentimiento de dolor al mío, estaba herida, todo lo que creía posible dio la vuelta convirtiéndose en lo contrarío, pregunte si no era lo suficiente bonita o atractiva para él pero lo negaba diciendo "lo eres, eres atractiva pero sabes que lo estoy intentando con alguien más y me gusta respetar eso". Como desee en ese momento ser ella, la chica a la cual él respetara y apreciara lo suficiente para estar a su lado, cerré los ojos e imagine por unos segundos que él me amaba y que era por eso que se encontraba ahí conmigo, sus manos acariciaban mi cabeza y una parte de mi presentía que aquello era un gesto de lastima hacía mí o tal vez un poco de ternura, realmente no lo sabía con exactitud pero me hacia bien sentirlo cerca.
Así como las estaciones tienen su fin el encuentro nocturno también había terminado, nos pusimos de pie y fuimos a buscar algo para desayunar, el refrigerador estaba vació, él se ofreció en ir a la tienda y cuando regreso brindamos con un vaso de jugo por aquella velada, los vasos chocaron, las sonrisas brotaron, sus ojos se cruzaron con los míos y mi alma se marcho con la suya.






