Hay cosas que se deben callar, pero tú inspiras confianza en mí, realmente hay cosas que solo debería saber yo y a pesar de eso ya las sabes tú.
He pensado en arrepentirme pero que sentido tiene si ya los hechos están ahí, solo espero que eso no afecte en lo que puedas pensar sobre mi o mas bien en lo que sientas...
¿Por qué algo tan estúpido y efímero me pone tan nerviosa y pensativa? Tal vez realmente me inquieta extraviarte aunque es posible que ni siquiera te tenga ¿Cómo podría perder algo que no esta? Me alegra tenerte cerca cuando te necesito y para mi sería honroso estar cerca cuando lo necesites.
No hace falta poner nombres es deductivo saber hacia quien va inclinado este abobado e insensato escrito que procede de lo más intimo de mi ser, ese lugar donde pocos han logrado llegar, de ahí donde han quedado guardados secretos inmortales, ¿Cómo es tal tu grandeza que llenas mi alma? Me alarma escribir de tal manera hacia ti, temo que me este precipitando en hacerlo pero nunca leerás dichos escritos eso asegura mi tranquilidad, además estas palabras que plasmo aquí no son más que el simple reflejo casi invisible de mi interior, ese que desgraciadamente no puedo enmascarar.
jueves, enero 17
martes, enero 1
Puede terminarse el año pero no lo que siento.
¿Qué porque me he despertado así?
El cielo teñido de gris me dice que esta conmigo, que siente lo que llevo dentro, que comparte mi dolor, hoy es el último día del año y no es eso lo que me pone nostálgica, si no lo que paso hace dos noches.
Abrí los ojos y ahí estaba él al otro lado de la cama, acepto que al verlo me sorprendí creo que no esperaba eso, me senté a la orilla de la cama, el frío penetraba mis huesos y empezaba a temblar, toque mis brazos para entrar en calor pero era imposible, me puse el blusón que horas antes había despojado de mi cuerpo en un intento desesperado de atención, tal vez era por eso que me estaba congelando al final de cuentas estaba semidesnuda. Me puse a pensar como había sucedido todo eso, en que momento de mi vida pensé que el sexo era la única opción para recibir amor, estaba definitivamente destruida, me levante y fui por agua, gran error ya que si el cuarto era helado el resto de la casa lo estaba aún más, regrese corriendo al cuarto y me metí a la cama, puse el edredón sobre mi cuerpo intentando no hacer demasiado ruido para no despertarlo pero fue imposible mi cuerpo estaba temblando y castañeaba sin poder evitarlo, así que sucedió él se despertó y se acerco a mi, pregunto que si tenía frío y le dije que sí, puso sus brazos alrededor de mi cuerpo y tomo con sus manos las mías para así entrar en calor, después de varios minutos había dejado de temblar y entonces él volvió a alejarse, poco a poco el frío volvió a entrar en mi cuerpo y fue necesaria una segunda ronda de abrazos, sentir su calor haciendo a un lado el frío de mi cuerpo era la misma forma de sentir que el dolor se alejaba mientras entraba en mi un poco de su cariño, pero cuando por fin podía sentir el calor él volvía a hacerse a un lado y así durante todo el resto de la noche dormimos separados, poco a poco mi cuerpo se acostumbro a el frío de su ausencia permitiéndome por fin dormir.
Amaneció y no podía seguir durmiendo, no mientras él se encontrara a un lado de mi, me acerque a su cuerpo, lo abrace, respondió el abrazo y nos quedamos así varios minutos, no hubo un buenos días seguido de un tierno beso matutino pero aún así lo tenía a él, eso me bastaba, por lo menos hasta ese momento. Cambiamos de pose como mil veces, recuerdo sus manos en mi cara, en mis labios, en mi cabello, sentir su pecho en mi espalda, mi cabeza en sus piernas, mis manos rodeándolo esperando mantenerlo conmigo por mucho tiempo pero no era posible, mientras cambiábamos de lugar también lo hacíamos de tema intentando no hablar sobre lo que había ocurrido que realmente no había sido nada y tal vez eso era lo que me atormentaba, pero como los brazos regresan a su cuerpo así regresaba el mismo sentimiento de dolor al mío, estaba herida, todo lo que creía posible dio la vuelta convirtiéndose en lo contrarío, pregunte si no era lo suficiente bonita o atractiva para él pero lo negaba diciendo "lo eres, eres atractiva pero sabes que lo estoy intentando con alguien más y me gusta respetar eso". Como desee en ese momento ser ella, la chica a la cual él respetara y apreciara lo suficiente para estar a su lado, cerré los ojos e imagine por unos segundos que él me amaba y que era por eso que se encontraba ahí conmigo, sus manos acariciaban mi cabeza y una parte de mi presentía que aquello era un gesto de lastima hacía mí o tal vez un poco de ternura, realmente no lo sabía con exactitud pero me hacia bien sentirlo cerca.
Así como las estaciones tienen su fin el encuentro nocturno también había terminado, nos pusimos de pie y fuimos a buscar algo para desayunar, el refrigerador estaba vació, él se ofreció en ir a la tienda y cuando regreso brindamos con un vaso de jugo por aquella velada, los vasos chocaron, las sonrisas brotaron, sus ojos se cruzaron con los míos y mi alma se marcho con la suya.
El cielo teñido de gris me dice que esta conmigo, que siente lo que llevo dentro, que comparte mi dolor, hoy es el último día del año y no es eso lo que me pone nostálgica, si no lo que paso hace dos noches.
Amaneció y no podía seguir durmiendo, no mientras él se encontrara a un lado de mi, me acerque a su cuerpo, lo abrace, respondió el abrazo y nos quedamos así varios minutos, no hubo un buenos días seguido de un tierno beso matutino pero aún así lo tenía a él, eso me bastaba, por lo menos hasta ese momento. Cambiamos de pose como mil veces, recuerdo sus manos en mi cara, en mis labios, en mi cabello, sentir su pecho en mi espalda, mi cabeza en sus piernas, mis manos rodeándolo esperando mantenerlo conmigo por mucho tiempo pero no era posible, mientras cambiábamos de lugar también lo hacíamos de tema intentando no hablar sobre lo que había ocurrido que realmente no había sido nada y tal vez eso era lo que me atormentaba, pero como los brazos regresan a su cuerpo así regresaba el mismo sentimiento de dolor al mío, estaba herida, todo lo que creía posible dio la vuelta convirtiéndose en lo contrarío, pregunte si no era lo suficiente bonita o atractiva para él pero lo negaba diciendo "lo eres, eres atractiva pero sabes que lo estoy intentando con alguien más y me gusta respetar eso". Como desee en ese momento ser ella, la chica a la cual él respetara y apreciara lo suficiente para estar a su lado, cerré los ojos e imagine por unos segundos que él me amaba y que era por eso que se encontraba ahí conmigo, sus manos acariciaban mi cabeza y una parte de mi presentía que aquello era un gesto de lastima hacía mí o tal vez un poco de ternura, realmente no lo sabía con exactitud pero me hacia bien sentirlo cerca.
Así como las estaciones tienen su fin el encuentro nocturno también había terminado, nos pusimos de pie y fuimos a buscar algo para desayunar, el refrigerador estaba vació, él se ofreció en ir a la tienda y cuando regreso brindamos con un vaso de jugo por aquella velada, los vasos chocaron, las sonrisas brotaron, sus ojos se cruzaron con los míos y mi alma se marcho con la suya.
domingo, diciembre 30
Inevitable.
¿Por qué el sentimiento más sincero es el mismo que más escondemos? ¿Acaso es un pecado siquiera pensar en ello? ¿Dónde esta el castigo de ser presa de aquel fastidio? ¡Ya recuerdo! Se encuentra en la tortura de no ser correspondido o tal vez en el misterio de no saber si existe ese mismo dolor en ese individuo que es tu verdugo y tu alivio. Son palabras fuertes las que se pronuncian en silencio con miradas y caricias intimidadas, querer tocar y morir de miedo al hacerlo, es un infierno el paraíso donde estoy viviendo, teniendo cerca a esa persona negando todo y afirmando que todo esta muerto cuando dentro de ambos el sentimiento apenas esta naciendo.
Solo son memorias de lo que un día ocurrió.
Tengo una pequeña luciérnaga que empieza a iluminar mis días deberían leerla.
viernes, diciembre 28
Volar, caer, destruir.
Volar...
Volar alto y caer, caer de lo alto sobre un asfalto frío y duro. Su cuerpo frágil y de cristal estallo en partículas diminutas y casi invisibles perdiéndose en la inmensidad de la vida, de la existencia universal donde todo es un gran nada lleno de tanto y tan vació de mucho, donde todos formamos parte de algo que se convierte en un todo, pero solos somos simplemente materia procesada y evolucionada.¿Cuál sería el sentido de la existencia? Si estamos esparcidos por ahí entre millones de cromosomas, celulas, bacterias, microorganismos y demás. ¿Vivimos para encontrar un final o el final nos tiene ya reservados? ¿Qué tan cierto es que exista una razón divina por la cual estemos aquí? Cuantos miles de años tiene la vida y aún no todos los seres inteligentes descubren el porque de la existencia o si lo tienen aún divagan en su teoría.
A veces me pierdo escribiendo lo que mi cerebro suelta, no llego a nada concreto, alguna verdad universal, no traten de entender lo que digo porque probablemente ni yo misma lo entiendo.
A pocos días de cerrar el año, quiero agradecer a todos aquellos que me leen y comprenden, que me hacen sentir acompañada en mi dolor, tristeza o felicidad. Gracias a todos ustedes, extraño a los que se fueron, me alegro por los que llegaron y espero por los que vendrán. A todos un fuerte abrazo y feliz año nuevo.
martes, diciembre 25
En tus brazos soñé.
9 de octubre del 2012
Mi cumpleaños, 19 largos años de tantas cosas. Fue el día más especial de mi vida, realmente fue inolvidable, tan único como ningún otro.
19 años tarde en encontrar un chico como él, tonto, infantil, a veces frío, cortante, sincero tal vez en extremo, interesante, cálido e infinidad de cosas que podría mencionar sobre él.
Como acontecen los festejos normalmente mucha gente me felicito, pero yo moría de ansias por recibir una sola felicitación, aquella que me sacaría la más grande de todas mis sonrisas y cuando por fin sucedió, sentí como si todo hubiera valido la pena, esas lagrimas que derrame, los días que espere, los corajes que aguante, las patrañas que escuche, absolutamente todo.
Aquel regalo y aquellas palabras fueron suficientes para causar una revolución dentro de mi, una batalla entre querer y odiar, aquel abrazo sincero y eterno, sentir sus manos alrededor de mi cuerpo apretando de esa manera con la que quería comunicar que me necesitaba a su lado tanto como yo. Esa noche cambio todo, cada que abría los ojos y lo encontraba a mi lado era una explosión de alegría, una sonrisa que se dibujaba en mi rostro acompañada de nerviosismo por no saber que hacer, verlo dormir frente a mi sujetando mi espalda con sus manos suaves, sus labios a centímetros de los míos, su respiración tranquila y yo agitada, tenerlo tan cerca sin poder besarle, mis labios sentían el calor de los suyos, fue como la fuerza de un imán que atrae al otro y en un instante fugaz las respiraciones se volvieron una sola, el calor de sus labios contagiaba los míos, mi cuerpo se estremecía y mi cerebro no registraba ninguna información que no fuera ese momento, abrió sus ojos y en cuanto me miro tan cerca de él alejo su cara de la mía mientras yo volteaba para que su mirada no descubriera la emoción que denotaban mis ojos, con sus manos tomo mi cabeza girándola hacía él, sus ojos brillaban anunciando felicidad, tal vez inconscientemente él esperaba que hiciera eso, su boca solo se abrió para preguntar;
-¿Pasó lo que creo que pasó?
No sabía que decir me daba miedo que terminara todo, que sus manos dejaran de fundirse en mi piel...
-¡No!
No sabía que más decir y en ese momento voltee mi rostro de nuevo, apreté los ojos fuertemente tratando de retener la imagen de sus labios junto a los míos, tomar una foto con la memoria de aquel momento tan breve en el que mi mundo se detuvo por unos segundos. Sus manos acariciaban mi espalda intentando tranquilizarme haciéndome saber que no estaba molesto, voltee a verlo y puse mi cara junto a la suya, sus manos me acercaban a él y a centímetros de volver a besarle mencione:
Mi cumpleaños, 19 largos años de tantas cosas. Fue el día más especial de mi vida, realmente fue inolvidable, tan único como ningún otro.
19 años tarde en encontrar un chico como él, tonto, infantil, a veces frío, cortante, sincero tal vez en extremo, interesante, cálido e infinidad de cosas que podría mencionar sobre él.
Como acontecen los festejos normalmente mucha gente me felicito, pero yo moría de ansias por recibir una sola felicitación, aquella que me sacaría la más grande de todas mis sonrisas y cuando por fin sucedió, sentí como si todo hubiera valido la pena, esas lagrimas que derrame, los días que espere, los corajes que aguante, las patrañas que escuche, absolutamente todo.
Aquel regalo y aquellas palabras fueron suficientes para causar una revolución dentro de mi, una batalla entre querer y odiar, aquel abrazo sincero y eterno, sentir sus manos alrededor de mi cuerpo apretando de esa manera con la que quería comunicar que me necesitaba a su lado tanto como yo. Esa noche cambio todo, cada que abría los ojos y lo encontraba a mi lado era una explosión de alegría, una sonrisa que se dibujaba en mi rostro acompañada de nerviosismo por no saber que hacer, verlo dormir frente a mi sujetando mi espalda con sus manos suaves, sus labios a centímetros de los míos, su respiración tranquila y yo agitada, tenerlo tan cerca sin poder besarle, mis labios sentían el calor de los suyos, fue como la fuerza de un imán que atrae al otro y en un instante fugaz las respiraciones se volvieron una sola, el calor de sus labios contagiaba los míos, mi cuerpo se estremecía y mi cerebro no registraba ninguna información que no fuera ese momento, abrió sus ojos y en cuanto me miro tan cerca de él alejo su cara de la mía mientras yo volteaba para que su mirada no descubriera la emoción que denotaban mis ojos, con sus manos tomo mi cabeza girándola hacía él, sus ojos brillaban anunciando felicidad, tal vez inconscientemente él esperaba que hiciera eso, su boca solo se abrió para preguntar;
-¿Pasó lo que creo que pasó?
No sabía que decir me daba miedo que terminara todo, que sus manos dejaran de fundirse en mi piel...
-¡No!
No sabía que más decir y en ese momento voltee mi rostro de nuevo, apreté los ojos fuertemente tratando de retener la imagen de sus labios junto a los míos, tomar una foto con la memoria de aquel momento tan breve en el que mi mundo se detuvo por unos segundos. Sus manos acariciaban mi espalda intentando tranquilizarme haciéndome saber que no estaba molesto, voltee a verlo y puse mi cara junto a la suya, sus manos me acercaban a él y a centímetros de volver a besarle mencione:
miércoles, diciembre 19
Pretendiendo olvidarle...
11:30, 3 de octubre del 2012
Que complicado es esto, te extraño y me haces falta, ni siquiera sé porque...Odio tus ojos, odio tu voz, odio tus caricias, pero más me odio a mi por no poder odiarte.
¿Cómo saber que fue verdad y que fue mentira?.
Mi mente no puede analizar claramente todo, se encuentra en esa pelea en la que la dejaste, entre ser y no ser pero de una manera más moderna.
Cuando estoy apunto de buscarte recuerdo que tú ya no tienes interés y que tal vez nunca lo tuviste...
¿Por qué estoy tan confundida "su nombre"?
¿Por qué no fuiste más claro con lo que hacías?, ¿por qué no fuimos más sinceros?...
Te odio...
Te odio tanto, ¿Por qué aún estando lejos tengo que seguirte pensando?...
Necesito verte, esa necesidad de tenerte cerca me esta matando y me mata más el hecho de tener que fingir que no siento nada por ti, cuando la verdad es que te extraño tanto...
De todos modos tengo que seguir siendo fuerte y en poco tiempo te olvidaré...
martes, diciembre 18
Termino la rutina.
No puedo olvidarte.
La verdad es que pensé que sería más sencillo, pero no, el no verte no ayuda a olvidarte si no a extrañarte, pero lo que de verdad me pone a pensar es el querer saber si tú me extrañaras, si tan solo pensarás en mi en algún momento del día, a veces lo dudo pues es ilógico creerlo.
¿Sabes? Te necesito, no porque no pueda vivir sin ti, si no porque tu presencia se volvió algo un poco vital para mis días, tu estúpida mirada que me hablaba a escondidas, tu voz misteriosa, tus tonterías, tus equivocaciones, tus platicas, tus mentiras; sutiles pero mentiras, en fin, haces falta por aquí.
Probablemente pronto me olvides y dejes de ponerte nervioso cuando estemos solos o tu mirada se deje de iluminar cada que se encuentre con la mía, sí, eso pasará estoy segura. Pero gracias, por lo que haces e hiciste por mi...
La verdad es que pensé que sería más sencillo, pero no, el no verte no ayuda a olvidarte si no a extrañarte, pero lo que de verdad me pone a pensar es el querer saber si tú me extrañaras, si tan solo pensarás en mi en algún momento del día, a veces lo dudo pues es ilógico creerlo.
¿Sabes? Te necesito, no porque no pueda vivir sin ti, si no porque tu presencia se volvió algo un poco vital para mis días, tu estúpida mirada que me hablaba a escondidas, tu voz misteriosa, tus tonterías, tus equivocaciones, tus platicas, tus mentiras; sutiles pero mentiras, en fin, haces falta por aquí.
Probablemente pronto me olvides y dejes de ponerte nervioso cuando estemos solos o tu mirada se deje de iluminar cada que se encuentre con la mía, sí, eso pasará estoy segura. Pero gracias, por lo que haces e hiciste por mi...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






