domingo, enero 27

Me perdí contigo...

Estiro la mano para alcanzar los auriculares y sumergirme en mi mundo, ese en el que no puedo engañarme, aquel en el que logro ser "yo" por unos instantes, aunque minúsculos no por ello insignificantes.
Llevo días con una cuestión en mente "¿Qué estoy haciendo?" "¿En que me estoy convirtiendo?". No soy ni el reflejo de lo que realmente quisiera ser, mas bien soy todo lo que un día juré nunca llegar a ser, el tiempo en su andanza tan ligera ha arrastrado la esencia de mis sueños, me ha dirigido a lugares desconocidos donde definitivamente se perdieron, en gran medida, todas mis ilusiones.
Me he perdido, me perdí entre tanta mentira, ahora temo no encontrarme jamás, volteo y no encuentro rastros de un camino por el que pueda volver hacia atrás, mis huellas se han borrado de la arena por ser tan poco profundas, por el poco peso que llevan de realidad, se desvanecen conforme pasa el tiempo e intento pisar más fuerte, remarcar y darle un poco más de existencia a cada una de ellas pero en cada esfuerzo logro divisar toda la falsedad que guardan los rastros de mis actos, un torrente de emociones se hace presente en mi rostro cansado de llorar y la intranquilidad se apodera de mí como si de castigarme se tratase, me he perdido y no solo a mi también te he perdido a ti, a esa boca que mentía, que intentaba engañar pero esos ojos que ardían en infinita pasión no la ayudaban a enmascarar los verdaderos sentimientos que deseaba disimular, ahora te veo tan lejos, tan distante, tan frío, que me aterra pensar que también te has perdido, que al igual buscas el lugar donde ha quedado algún rastro de ti, de lo que solías ser, ¿Y cómo puedo ayudarte? si yo creí haberme encontrado cuando me miré en ese par de pupilas exaltadas que no saben guardar secretos al alma, que ante mi solían delatar los misterios de un espíritu reservado, empero vuelvo a palpar de cerca el olvido, aquel extravió que se lleva consigo todo lo que por fin había conseguido.

jueves, enero 24

Plan B: "Ser tu amiga".

31 de octubre del 2012

Tratare de no llorar mientras recuerdo tu mirada, mientras olvido lo que pasa, cada lagrima que cae son extractos de lo que siento, extrañarte sera mi nueva mejor amiga, nada de esto es tu culpa es la mía realmente por enamorarme de ti y como no iba a hacerlo si para mi te convertiste en lo mejor que me había pasado, si cuando me abrazabas me sentía la persona más segura, si cuando veía tus ojos todo se detenía y aceleraba a la vez, si cuando te escuchaba susurrar a mi oído mi corazón latía de la forma más rápida posible, tienes razón cuando dices que disfrute esto, no voy a sentirlo varias veces en la vida, ese crujir cuando sabes que algo se rompe, deseo no volver a sentirlo aunque eso signifique no volver a enamorarme, ahora entiendo porque no te permites sentirlo.
Por un tiempo fuiste y serás la razón por la cual voy a sonreír y algunas veces a llorar. Gracias por hacerme recordar que puedo sentir, ilusionarme y creer en el amor, por demostrarme que si existe ese alguien que te quiera por lo que eres y no por como te ves.
Tal vez fui demasiado rápido, tal vez aun no era el momento de decirlo pero, ¿Cómo podría saberlo? ¿Cuando sería el momento de confesar lo que estaba sintiendo?. Mi única pregunta es: ¿Tú no sientes nada? ¿Realmente no? ¿Para ti no fueron importantes esas noches juntos, esas caricias, esas miradas o esos abrazos? ¿A ti no te hicieron sentir nada?
Me niego a aceptarlo, a reconocer esa tonta idea de que no sentiste nada y aunque ahora lejos estemos créeme te seguiré queriendo aunque eso suene ilógico por todo lo que acabo de escribir, pero te seguiré queriendo hasta que realmente lo pueda dejar de sentir.
Es cierto que he vivido sin ti y puedo seguir haciéndolo pero ¿Cómo le explico a mi corazón que todo acabo? Que no habrá más llamadas, que no habrá mas visitas, ni más abrazos, ni más NADA, que todo termino, que seremos buenos amigos solamente, que tiene que aprender a verte como es, como tú me ves, como amiga y nada más....

Amigos

jueves, enero 17

Reflejos invisibles de mi interior.

Hay cosas que se deben callar, pero  inspiras confianza en mí, realmente hay cosas que solo debería saber yo y a pesar de eso ya las sabes tú.
He pensado en arrepentirme pero que sentido tiene si ya los hechos están ahí, solo espero que eso no afecte en lo que puedas pensar sobre mi o mas bien en lo que sientas...
¿Por qué algo tan estúpido y efímero me pone tan nerviosa y pensativa? Tal vez realmente me inquieta extraviarte aunque es posible que ni siquiera te tenga ¿Cómo podría perder algo que no esta? Me alegra tenerte cerca cuando te necesito y para mi sería honroso estar cerca cuando lo necesites.
No hace falta poner nombres es deductivo saber hacia quien va inclinado este abobado e insensato escrito que procede de lo más intimo de mi ser, ese lugar donde pocos han logrado llegar, de ahí donde han quedado guardados secretos inmortales, ¿Cómo es tal tu grandeza que llenas mi alma? Me alarma escribir de tal manera hacia ti, temo que me este precipitando en hacerlo pero nunca leerás dichos escritos eso asegura mi tranquilidad, además estas palabras que plasmo aquí no son más que el simple reflejo casi invisible de mi interior, ese que desgraciadamente no puedo enmascarar.


martes, enero 1

Puede terminarse el año pero no lo que siento.

¿Qué porque me he despertado así?
El cielo teñido de gris me dice que esta conmigo, que siente lo que llevo dentro, que comparte mi dolor, hoy es el último día del año y no es eso lo que me pone nostálgica, si no lo que paso hace dos noches.
Abrí los ojos y ahí estaba él al otro lado de la cama, acepto que al verlo me sorprendí creo que no esperaba eso, me senté a la orilla de la cama, el frío penetraba mis huesos y empezaba a temblar, toque mis brazos para entrar en calor pero era imposible, me puse el blusón que horas antes había despojado de mi cuerpo en un intento desesperado de atención, tal vez era por eso que me estaba congelando al final de cuentas estaba semidesnuda. Me puse a pensar como había sucedido todo eso, en que momento de mi vida pensé que el sexo era la única opción para recibir amor, estaba definitivamente destruida, me levante y fui por agua, gran error ya que si el cuarto era helado el resto de la casa lo estaba aún más, regrese corriendo al cuarto y me metí a la cama, puse el edredón sobre mi cuerpo intentando no hacer demasiado ruido para no despertarlo pero fue imposible mi cuerpo estaba temblando y castañeaba sin poder evitarlo, así que sucedió él se despertó y se acerco a mi, pregunto que si tenía frío y le dije que sí, puso sus brazos alrededor de mi cuerpo y tomo con sus manos las mías para así entrar en calor, después de varios minutos había dejado de temblar y entonces él volvió a alejarse, poco a poco el frío volvió a entrar en mi cuerpo y fue necesaria una segunda ronda de abrazos, sentir su calor haciendo a un lado el frío de mi cuerpo era la misma forma de sentir que el dolor se alejaba mientras entraba en mi un poco de su cariño, pero cuando por fin podía sentir el calor él volvía a hacerse a un lado y así durante todo el resto de la noche dormimos separados, poco a poco mi cuerpo se acostumbro a el frío de su ausencia permitiéndome por fin dormir.
Amaneció y no podía seguir durmiendo, no mientras él se encontrara a un lado de mi, me acerque a su cuerpo, lo abrace, respondió el abrazo y nos quedamos así varios minutos, no hubo un buenos días seguido de un tierno beso matutino pero aún así lo tenía a él, eso me bastaba, por lo menos hasta ese momento. Cambiamos de pose como mil veces, recuerdo sus manos en mi cara, en mis labios, en mi cabello, sentir su pecho en mi espalda, mi cabeza en sus piernas, mis manos rodeándolo esperando mantenerlo conmigo por mucho tiempo pero no era posible, mientras cambiábamos de lugar también lo hacíamos de tema intentando no hablar sobre lo que había ocurrido que realmente no había sido nada y tal vez eso era lo que me atormentaba, pero como los brazos regresan a su cuerpo así regresaba el mismo sentimiento de dolor al mío, estaba herida, todo lo que creía posible dio la vuelta convirtiéndose en lo contrarío, pregunte si no era lo suficiente bonita o atractiva para él pero lo negaba diciendo "lo eres, eres atractiva pero sabes que lo estoy intentando con alguien más y me gusta respetar eso". Como desee en ese momento ser ella, la chica a la cual él respetara y apreciara lo suficiente para estar a su lado, cerré los ojos e imagine por unos segundos que él me amaba y que era por eso que se encontraba ahí conmigo, sus manos acariciaban mi cabeza y una parte de mi presentía que aquello era un gesto de lastima hacía mí o tal vez un poco de ternura, realmente no lo sabía con exactitud pero me hacia bien sentirlo cerca.
Así como las estaciones tienen su fin el encuentro nocturno también había terminado, nos pusimos de pie y fuimos a buscar algo para desayunar, el refrigerador estaba vació, él se ofreció en ir a la tienda y cuando regreso brindamos con un vaso de jugo por aquella velada, los vasos chocaron, las sonrisas brotaron, sus ojos se cruzaron con los míos y mi alma se marcho con la suya.


domingo, diciembre 30

Inevitable.

17 de octubre del 2012

Lo mío procede desde adentro más allá de lo concreto, es algo invisible e intangible al igual que inexplicable, a veces es confuso lo que intento expresar y se puede malinterpretar. No me gustaría perderle, claro el sentido de lo eterno no existe pero si la eternidad solo es posible una vez espero que me la concedan a su lado. No es nada romántico pero aún así el encanto viene guardado detrás de las frases más dolorosas que proceden de su boca.
¿Por qué el sentimiento más sincero es el mismo que más escondemos? ¿Acaso es un pecado siquiera pensar en ello? ¿Dónde esta el castigo de ser presa de aquel fastidio? ¡Ya recuerdo! Se encuentra en la tortura de no ser correspondido o tal vez en el misterio de no saber si existe ese mismo dolor en ese individuo que es tu verdugo y tu alivio. Son palabras fuertes las que se pronuncian en silencio con miradas y caricias intimidadas, querer tocar y morir de miedo al hacerlo, es un infierno el paraíso donde estoy viviendo, teniendo cerca a esa persona negando todo y afirmando que todo esta muerto cuando dentro de ambos el sentimiento apenas esta naciendo.


Solo son memorias de lo que un día ocurrió.
Tengo una pequeña luciérnaga que empieza a iluminar mis días deberían leerla. 

viernes, diciembre 28

Volar, caer, destruir.

15 de octubre del 2012
Volar... 
Volar alto y caer, caer de lo alto sobre un asfalto frío y duro. Su cuerpo frágil y de cristal estallo en partículas diminutas y casi invisibles perdiéndose en la inmensidad de la vida, de la existencia universal donde todo es un gran nada lleno de tanto y tan vació de mucho, donde todos formamos parte de algo que se convierte en un todo, pero solos somos simplemente materia procesada y evolucionada.
¿Cuál sería el sentido de la existencia? Si estamos esparcidos por ahí entre millones de cromosomas, celulas, bacterias, microorganismos y demás. ¿Vivimos para encontrar un final o el final nos tiene ya reservados? ¿Qué tan cierto es que exista una razón divina por la cual estemos aquí? Cuantos miles de años tiene la vida y aún no todos los seres inteligentes descubren el porque de la existencia o si lo tienen aún divagan en su teoría.




A veces me pierdo escribiendo lo que mi cerebro suelta, no llego a nada concreto, alguna verdad universal, no traten de entender lo que digo porque probablemente ni yo misma lo entiendo.
A pocos días de cerrar el año, quiero agradecer a todos aquellos que me leen y comprenden, que me hacen sentir acompañada en mi dolor, tristeza o felicidad. Gracias a todos ustedes, extraño a los que se fueron, me alegro por los que llegaron y espero por los que vendrán. A todos un fuerte abrazo y feliz año nuevo.

martes, diciembre 25

En tus brazos soñé.

9 de octubre del 2012
Mi cumpleaños, 19 largos años de tantas cosas. Fue el día más especial de mi vida, realmente fue inolvidable, tan único como ningún otro. 
19 años tarde en encontrar un chico como él, tonto, infantil, a veces frío, cortante, sincero tal vez en extremo, interesante, cálido e infinidad de cosas que podría mencionar sobre él. 
Como acontecen los festejos normalmente mucha gente me felicito, pero yo moría de ansias por recibir una sola felicitación, aquella que me sacaría la más grande de todas mis sonrisas y cuando por fin sucedió, sentí como si todo hubiera valido la pena, esas lagrimas que derrame, los días que espere, los corajes que aguante, las patrañas que escuche, absolutamente todo. 
Aquel regalo y aquellas palabras fueron suficientes para causar una revolución dentro de mi, una batalla entre querer y odiar, aquel abrazo sincero y eterno, sentir sus manos alrededor de mi cuerpo apretando de esa manera con la que quería comunicar que me necesitaba a su lado tanto como yo. Esa noche cambio todo, cada que abría los ojos y lo encontraba a mi lado era una explosión de alegría, una sonrisa que se dibujaba en mi rostro acompañada de nerviosismo por no saber que hacer, verlo dormir frente a mi sujetando mi espalda con sus manos suaves, sus labios a centímetros de los míos, su respiración tranquila y yo agitada, tenerlo tan cerca sin poder besarle, mis labios sentían el calor de los suyos, fue como la fuerza de un imán que atrae al otro y en un instante fugaz las respiraciones se volvieron una sola, el calor de sus labios contagiaba los míos, mi cuerpo se estremecía y mi cerebro no registraba ninguna información que no fuera ese momento, abrió sus ojos  y en cuanto me miro tan cerca de él alejo su cara de la mía mientras yo volteaba para que su mirada no descubriera la emoción que denotaban mis ojos, con sus manos tomo mi cabeza girándola hacía él, sus ojos brillaban anunciando felicidad, tal vez inconscientemente él esperaba que hiciera eso, su boca solo se abrió para preguntar;
-¿Pasó lo que creo que pasó? 
No sabía que decir me daba miedo que terminara todo, que sus manos dejaran de fundirse en mi piel...
-¡No! 
No sabía que más decir y en ese momento voltee mi rostro de nuevo, apreté los ojos fuertemente tratando de retener la imagen de sus labios junto a los míos, tomar una foto con la memoria de aquel momento tan breve en el que mi mundo se detuvo por unos segundos. Sus manos acariciaban mi espalda intentando tranquilizarme haciéndome saber que no estaba molesto, voltee a verlo y puse mi cara junto a la suya, sus manos me acercaban a él y a centímetros de volver a besarle mencione:


Fue un sueño, un hermoso sueño...