viernes, octubre 17

Ilusiones que duelen

¿Cuantas veces tendré que llorar para entender que todo termino?

Desperté con el sabor de sus labios en mi boca, sonreí, cerré los ojos intentando detener con mis párpados el dulce sueño. Tome el celular para marcar su número, hasta ese momento creía que sería buena idea, contestó con esa voz peculiar que tiene al despertar, la plática no iba a ningún lado y lo solté:
-Te extraño...

Creo que hubiera preferido no decirlo si la respuesta iba a ser un <Aquí ando>... Decidí colgar, volví a cerrar los ojos deseaba con todas mis fuerzas no llorar, recordar ni sueño y volver a sonreír, en fin las lágrimas no se dieron a desear, aparecieron una a una y mi corazón latía tan fuerte, creía que algo andaba mal, sí, algo anda mal... Yo y esa idea de que todo va a pasar, que volveremos a estar bien, que volveré a
a escuchar que me ama y que estaremos juntos siempre, sí, algo está mal.


miércoles, octubre 15

Amor por siempre

¿Cuánto dura un amor para siempre?

¿Un año o dos? ¿3 o 7 meses?
¿Cuánto dura un te amare por siempre? Lo he escuchado de dos bocas diferentes y me aferro a creer que el amor por siempre dura más que eso, aunque he llegado a creer que tengo algún defecto que termina haciendo que se alejen de mi.

¿Por qué será que termino siendo la peor persona de la que pudieron enamorarse?, ¿por qué en ambas ocasiones siento que falle, que hice algo terriblemente mal y que de no haberlo hecho las cosas hubieran sido diferentes? A veces pienso que por más que me esfuerce nunca seré lo suficiente buena para nadie al menos nadie que yo ame. quizás ese es el problema siempre termino enamorada de personas que no pueden corresponder mi amor...
Quizás en algún momento lo hicieron y termine con ello por cosas que dije o hice.

Algo dentro de mi me motiva a seguir, a no renunciar a eso que amo, a esa persona que me llena y complementa. Sé que puedo más, que tengo que resistir un poco más hasta que pueda verle a los ojos y sólo cuando de esa manera me diga que no tiene remedio quizás comprenda que es momento de recoger los recuerdos, guardar las sonrisas que me regalaba y esperar que en año nuevo no inunde mi cuarto con lágrimas...


miércoles, octubre 1

No se van-



Recuerdo como hace menos de un mes escribía sobre ti, sobre lo mucho que amaba tu compañía y tus besos con caricias...
Recuerdo el último "te amo" que dijiste por teléfono y el último abrazo que nos dimos para despedirnos sin siquiera pensar que quizás sería la última vez que te podría abrazar.
Recuerdo dormir contigo y sentir tus brazos rodear mi cuerpo haciéndome sentir protegida por la madrugada,
Recuerdo caminar por la calle tomados de la mano, tus manos, esas manos que me brindaban calor en tiempos de frío.
Seguiré recordando cada detalle que alegro mi existencia durante ese tiempo, tus besos, tu sonrisa, tus brazos, las noches juntos, los días que no se van, que siguen conmigo...

Llevo horas escuchando la misma canción, viendo nuestras fotos y esa sonrisa que provocabas en mi con solo mirarme, con solo mirarte.
Ahora te vas, me voy, estando cerca nos estamos alejando y lo único que no se irá son tus recuerdos, puede ser que te hayas ido tú pero ellos no se van, te juro no se van...
Todas mis preguntas sin respuesta se quedaran flotando en el aire y yo me quedaré detenida en el tiempo esperando que sea una pesadilla y pueda despertar...


viernes, agosto 22

Siempre regreso...

Después de tanto, después de todo y de creer haber crecido, regreso con el mismo sentimiento que me trae aquí. Aunque ahora no pueda reconocerlo, aunque no pueda nombrarlo, es el mismo que siempre me hace escribir, que me come por dentro si no lo hago, que bueno o malo logra hacer que mi cerebro tan abrumado de ideas plasme letras con algún significado, con alguna razón de ser...
Siempre es diferente a la última vez, siempre hay algo más que contar, siempre hay una historia más...

Esta vez lo tengo a él, mi fuerza y mi debilidad, mi ángel y demonio en un solo ser, quien me hace carraspear y llorar de felicidad, quien junto mis pedazos rotos e hizo que encajaran de nuevo, esa persona de la que te enamoras perdidamente, tanto que te sorprendes imaginando una vida a su lado sin darte cuenta y cuando lo haces sonríes y sólo deseas con tantas fuerzas que se haga realidad, que decida quedarse contigo, que no importe cuanto puedan pelear ni cuanto tiempo pase sin darse un abrazo si siempre se sienten unidos...
Él es esos besos que no olvidas y ese abrazo que no quieres que termine, él es esa risa natural y esas lagrimas del alma, la ilusión de un futuro y la tranquilidad de un pasado apaciguado, él es las ganas de llegar a casa y la desesperación de no encontrarlo, es la caricia más tierna y el encuentro más apasionado, es vida y es muerte, es noche tibia y días alegres, es amor y es paz, es el abrigo que llevo al salir de casa y ese trago de agua helada cuando el calor me alcanza, es más de lo que se podría redactar... Lo es todo cuando ya no había nada.

                                    Él es la intensidad con la que sabe amar mi alma.


lunes, abril 8

Abril 8.

En la penumbra del olvido se escuchaba aún el latido de ese corazón frío, que renace del fastidio y hastió de besos sin sentido y aún cuando las cosas pierden el camino resulta humillante dejarlo seguir vivo sabiendo que todo esta perdido. Pide un deseo a ese cielo que es tan mío. Mátame con el veneno del mismo beso que me orillo a tus brazos, esos mismos que hoy extraño tanto junto con esas miradas camuflajeadas de amistad en espera de algo más real, no pido que nazca de ahí una flor donde no existe ni siquiera buena tierra, ni exijo al aire que sople tan fuerte para traerte nuevamente. Los frutos de esta ocasión no son para mi deleite ni satisfacción, pero es inevitable no quererte aunque estés ausente, pues esta vida te trajo a mi y de la misma forma que llegaste también te alejaste de aquí y cuando creía que eras lo mejor para mi sin nada me quede, volví a perder en ese juego que nunca he de aprender.

Aparte el bolígrafo de la libreta, la mirada se me escapo por la ventana para posarse fijamente sobre la luna... la luna. 
Y así pude permanecer una hora con las ideas sueltas por todos lados y el recuerdo reproduciéndose en mi cabeza. 8 meses han pasado desde aquella primera vez, llevo la cuenta como si se tratara de algún aniversario especial ¿tú lo recordaras?... Evito contestarme esas preguntas, sólo logro afectar mi estado de animo (más de lo que ya lo esta). Últimamente no he tenido tiempo para escribir o más bien no he querido hacerlo, reconozco que me sigue dando miedo el hecho de escribir tanto sobre ti, un hombre que aparece de la misma forma misteriosa en la que desvanece, pero hoy me decidí a hacerlo necesitaba encontrar la manera de describir todo lo que esta pasando por mi mente.
No creo que algún día llegues a leer todo esto, ni siquiera una cuarta parte de todas las hojas que he llenado con tu nombre, tu recuerdo, mis sentimientos y eso que parecía nuestro.
Siempre estamos buscando un momento adecuado para confesar un secreto que lo puede cambiar todo, planeamos por días la manera en que lo diremos, si daremos vueltas al asunto o iremos directo al grano, preparamos las palabras adecuadas y al final nada sale como lo pensamos.

Al menos tengo el recuerdo de que algún día cuando chocaba con tu mirada y descubría el lenguaje secreto de tu sonrisa muda fui feliz, aunque sólo hubiese sido un instante fugaz fue la felicidad mas derrochada que tuve. El momento de felicidad mas dulce y gloriosa que haya sentido cuando tu alma se acercaba a mi alma y no era necesaria tanta patraña, ese momento que puede cambiarlo todo y a la vez no cambia nada.

viernes, marzo 15

Werther...

Querido Werther:
Hoy termino de leerte, hoy cierro esas páginas que por días me llevaron a imaginar y me hicieron escapar de la realidad.
Tu vida, narrada en esas cartas que escribiste sin pensar que en un futuro llegarían a ser expuestas de tal manera, que con ello quedarías al descubierto, que tu intimidad sería violada y que el secreto a voces de ese amor tan colosal que sentías por la bella de Carlota viviría ahora en cada uno de nosotros que hemos sido parte de ello; esa vida tan gloriosa que llevaste por mucho tiempo y después ese tormento en el que te viste envuelto hasta el final de tus días me ha dejado con el alma encogida. Cómo podría detallar la profunda comprensión que sentí hacía ti, hacía tu incalculable pesadumbre, lo claro que fue ante mi todo tu dolor, el hecho de poder reconocerme en cada palabra agonizante, sentir tu historia como propia y experimentar a través de ella cada uno de los sentimientos que padeciste día a día, esa tortura que te imponías al permanecer cerca de Carlota sabiendo que jamás sería tuya, esa agonía en la que te sujetaba el ritmo de la vida, misma que en algún momento te permitió el regocijo mas grandioso que podría tener un hombre. Al termino de tu miserable existencia dejaste huella en vidas ajenas, que décadas después se siguen postrando a tus pies.
Hoy concluye la interpretación de tus palabras que han quedado marcadas en mi alma.

sábado, marzo 2

Aún trato de sonreír.

Cierro los ojos y me pregunto ¿qué ha pasado? ¿en que momento me perdí?... Me ha comido la ciudad, tu recuerdo y algo mas.
Al despertar, mis ojos se clavan en ese techo blanco que tantas historias debería contar, desde afuera proviene un dulce olor a almuerzo típico de mi madre, me pongo en pie para dejarme llevar por el agradable aroma pero al acercarme a la cocina me doy cuenta que esta sola de nuevo me he dejado engañar por ese recuerdo que a veces se vuelve tan real. Regreso a la habitación y echo un vistazo a todo lo que hay dentro, cada rincón de ese lugar me parece tan familiar y otras veces tan desconocido, vuelvo a mi lecho que ha sido confidente tanto de mis malas aventuras como de aquellas con las que aún sonrío de vez en cuando, en días como estos me cuesta demasiado salir de aquí, a lo lejos, puedo escuchar el ruido que produce el aire cada que choca con las hojas de los árboles, las conversaciones de la naturaleza y el perro que ladra mientras va corriendo detrás de las mariposas, al menos él es feliz, pienso, me decido y me levanto la ducha me espera y probablemente sea un buen día para salir a dar un paseo.
Mientras busco ese viejo vestido que solo me había puesto un par de veces encuentro un cuaderno que con el simple hecho de verlo ya me ha cambiado el semblante por completo, sucede que la mayoría de las veces que busco algo suelo dar con alguna otra cosa que pensaba haber extraviado, lo abrí al azar y encontre esto:

Intente no volver a escribir para ti, pero las ganas y el sentimiento no conocen la palabra "parar". Sigo pensando en ti cuando abro los ojos, duras todo el día paseando de extremo a extremo en ese viejo lugar.
Si supieras como ese balcón me recuerda todo lo que sucedió... Probablemente ya no soy tan buena para escribir como algún día lo fui, es por eso que no puedes entender todo lo que me falta por reconocer frente a ti.
Me he encariñado más de lo adecuado, es ahora que lamento haber forzado la situación, todo iba probablemente bien, pero yo y mi tonta desesperación acabó con ese juego de dos y me quede jugando sola, con un tablero formado por detalles vuestros, recuerdos que pertenecen al olvido, fichas que escurren palabras provenientes del alma, realmente no me es necesario ser tu todo aunque ser tu nada duela más que el mismo olvido.

Con cada palabra una lagrima brotaba desde mi alma hasta rodar por mis mejillas sin poder contenerlas ni por mas que lo intentara, llevaba meses, quizás años, escapando de su recuerdo sin darme cuenta que aunque estuviese lejos de él siempre estaría impregnado a mi, empece a hojear el cuaderno entero y hoja tras hoja encontraba textos que años atrás me habían provocado aún más llanto que el  que ahora emergía, las ganas de ese paseo se fueron esfumando cediendo el paso a la melancolía de la cual intentaba fugarme cada día, seguí leyendo hasta que en algún momento perdí el sentido, sollozar de aquella manera había logrado debilitarme lo suficiente para terminar tendida en un rincón de la habitación al lado de todo eso que una vez prometí olvidar.

Abrí los ojos y ahí estaba el cuaderno, mi madre tocaba la puerta del cuarto, las risas de mis sobrinas se escuchaban a lo lejos en la cocina y el olor, ese dulce olor, ahora era real, volví la vista a la libreta, todo había sido un sueño, todo excepto él, escribí las últimas palabras, me despedí de mis recuerdos, me puse en pie y me dispuse a desayunar, tal vez en el futuro mi sueño no tenga que ser real.

 te quiero más que nunca y más que nadie.